Después de ver esta actuación, entiendo inmediatamente por qué a BTS se le llama el símbolo de la K.
Resulta impresionante la naturalidad con la que se han incorporado elementos coreanos, desde Arirang hasta Ganggangsullae.
No se trató simplemente de un concepto; daba la sensación de que estaba presente en todo el escenario, así que creo que hizo que la experiencia fuera aún más inmersiva.
Algunos podrían llamarlo patriotismo excesivo, pero dado el nivel de perfección, creo que en realidad es algo que me enorgullece.
Deben haber tenido muchas preocupaciones, pero parece que finalmente mostraron su verdadera cara, lo que lo hace aún más genial.
No es fácil para un equipo activo a nivel mundial mantener sus raíces unidas de esta manera, por lo que es asombroso que lo hayan logrado.
Resulta muy significativo que la gira mundial haya comenzado en Corea con este concepto.
En definitiva, creo que fue una actuación que me hizo pensar que BTS no es un grupo que sigue las tendencias, sino uno que crea su propio camino.