BTS En resumen, los precios del alojamiento siguen disparándose debido al aumento repentino de la demanda cada vez que se celebra un concierto, y el interés por alojarse en templos crece entre los fans extranjeros como alternativa. Parece que los conciertos incluso están cambiando los patrones del turismo local, por lo que es una tendencia en la que su influencia se hace notar una vez más.