Creo que la capacidad de Tanford para dominar el ambiente fue increíble desde el principio. Desde el momento en que subieron al escenario, todas las miradas se dirigieron instantáneamente hacia ellos, y la forma en que cambiaban cada expresión facial y gesto para adaptarse al estado de ánimo de la canción hizo que la inmersión fuera tremenda.
Me impresionó especialmente la naturalidad con la que las voces y la interpretación en directo se fusionaban. Eran absolutamente arrolladores en sus momentos más carismáticos, pero la transición a un ambiente relajado y suave era tan natural que me hizo comprender una vez más por qué se les llama "maestros del escenario".
Sobre todo, creo que el trato con los fans fue realmente lo mejor, jaja. La forma en que miraban a los fans, los saludaban y respondían a cada una de sus reacciones era tan dulce que el ambiente en el recinto se volvió aún más cálido y emocionante. Al ver los comentarios de los fans después del concierto, diciendo cosas como "hoy fue legendario" y "el trato con los fans fue increíble", pude sentir la energía que emanaba del lugar.