En cuanto supe la noticia de los conciertos adicionales en Yakarta y Bulacán, grité y estoy tan feliz que lloro de la emoción. Estaba muy ansiosa y no podía dormir por las noches porque pensaba que no conseguiría entrada con el horario original, pero ver que añadieron conciertos como por arte de magia me hace querer rendirle homenaje a Big Hit y a los chicos. No me voy a perder esta oportunidad; voy a conseguir entradas cueste lo que cueste y llenar el estadio de púrpura. ¡Mi corazón late con fuerza al pensar que por fin podré ver a los oppas en persona!