El chico de al lado
“Nunca he conocido a alguien como tú”, dije, mirando al cielo donde la gran luna nos iluminaba.
“¿En serio?” Fue lo único que dijo.
Me reí, asintiendo con la cabeza. “Sí, en serio. Y quien se case contigo tendrá suerte”.
Acercó mi rostro al suyo. “Cásate conmigo entonces”.