Corazones carmesí

Prólogo 🌙

Alaric era un príncipe conocido en todo el reino de Vagr, no solo por ser el hijo menor del rey Gedeón, sino también por poseer el corazón más bondadoso del reino. Su apariencia cautivadora, su corazón inocente y puro, su sabiduría y su encantadora personalidad lo hicieron muy querido por todos.

"Hijo, el mes que viene te mudarás al mundo normal", anunció el Rey a su hijo.

"¿Mudarse? ¿Pero por qué, padre?", preguntó Alaric, con confusión evidente en su voz.

"Quiero que experimentes la vida como una persona normal antes de convertirte en rey", respondió su padre.

¿Rey? ¿Qué quieres decir con "convertirse en rey"? ¡Ese es el deber de Kuya!

"Bueno, tu Kuya me dijo que ya no desea ser el Príncipe Heredero. No tomará el trono. Tú ocuparás su lugar, porque tu hermana también rechazó el puesto cuando se lo ofrecí", explicó el Rey.

"Pero, papá... ¿acaso merezco este puesto?", preguntó Alaric, con la duda asomándose en su voz.

"¡Por supuesto que sí! Eres mi hijo, Alaric. ¡Tienes la sangre de Raven! ¡Eres un Ackerman! Y los Ackerman han gobernado este reino durante siglos. Mereces esta posición más que nadie", declaró su padre con una certeza inquebrantable.

Alaric solo asintió, aceptando la responsabilidad que recaía sobre él. Después de todo, era un Ackerman.