Tuve un extraño sueño.
Soñé que te desvanecías delante de mí y me dijiste: "No le tengo miedo a la muerte".
Desperté llorando mirando las orillas de tu cama y tú aún seguías conmigo.
Las lágrimas corrian por mis mejillas, se sintió tan real que estuve a punto de gritar.
Rogué de que no te fueras.
