
"Uf, yo también, oppa..."
“Te extraño tanto que podría morir…”

Sólo han pasado cuatro minutos desde que mi hermano se fue.
Ni siquiera estoy seguro de si 4 minutos es la expresión correcta.
Ya lo extraño mucho.
¿Podré adaptarme a la diferencia horaria cuando vaya a Londres?
¿Perderemos contacto alguna vez? ¿Seguirás queriéndome?
Creo que lo harás bien. No, te creí.
Hasta que las dudas se hagan realidad.
