Hoseok
2 de marzo Año 21
Me gustaba mezclarme con la gente. Tan pronto
como salí del orfanato, comencé a trabajar en Two Star
Burger a tiempo parcial. Tuve que tratar con
innumerables personas, sonreír constantemente y
siempre ser energético, Me encantó ese trabajo. Hubo
pocas cosas que me hicieron sonreír o sentirme enérgico
en mi vida. Me encontré con muchas más personas malas
que buenas.
Por eso disfruté tanto de ese trabajo. Mientras
siempre reprimía una carcajada, hablando
deliberadamente en un tono más alto y fingiendo estar
alegre frente a los clientes, realmente cambié. Me sentí
mejor después de reír a carcajadas y me volví más amable
al trabajar duro para atender a los clientes de una manera
amistosa. Por supuesto, hubo días difíciles. Tomé toda mi
energía para dar cada paso en mi camino a casa al final
del día. A veces era molestado por los clientes.
Pero solo sonreí y me reí. La risa me dio nuevas
energías. Me gradué de la escuela secundaria en febrero.
Un diploma de escuela secundaria no trajo mucho cambio.
Solo me deja trabajar más horas en la hamburguesería.
Gané un poco más de dinero, pero aún no era suficiente
para mudarme a una habitación mejor.
Con el inicio del nuevo semestre, Two Star Burger
lleno con estudiantes de primer año que lucían aturdidos
y de clase superior tratando de parecer maduros. Todos eran adorables. Solíamos ser como ellos alguna vez.
¿Qué están haciendo los demás? Pensé en ellos de vez en
cuando. La última vez que vi a SeokJin fue el comienzo
de las vacaciones de verano. Parecía estar evitándome,
así que mantuve mi distancia. Más tarde me enteré de que
se trasladó a otra escuela. YoonGi, como de costumbre,
no respondió a nuestras llamadas, y nadie supo lo que le
pasó a NamJoon. TaeHyung, que era particularmente
apegado a NamJoon, comenzó a abandonar la escuela en
algún momento.
Se dice que entró y salió de la estación de policía por
dibujar grafitis en la calle. JungKook apareció
ocasionalmente frente a la puerta de vidrio de la
hamburguesería. Parecía que siempre estaba metido en
peleas, ya que generalmente tenía cortes y moretones en
la cara. En cuanto a JiMin, la última vez que lo vi fue
cuando lo sacaron de la sala de emergencias. Los
recuerdos de ese día con frecuencia cruzaban mi mente y
me perseguían. ¿Hice algo mal? ¿Me he perdido de algo?
Otro cliente entró en la tienda. Inhalé profundamente
y lo saludé en voz alta. Puse una gran sonrisa y miré hacia
la puerta. Era alguien que conocía.
Tae Hyung
29 de marzo Año 22
El dueño de la gasolinera escupió en el suelo antes de
irse. Me quede tendido en el suelo, derrumbado sobre mí
mismo. Me han pillado haciendo un grafiti en el muro
que hay detrás de la gasolinera y el dueño me ha pegado.
Pensé que me había acostumbrado a que me golpearan,
sin embardo resultó que no lo estaba.
Hace poco que empecé a hacer grafitis. Cogí un spray
que alguien dejó y pinté en la pared. Creo que era
amarillo. Simplemente lo eché y miré la pintura, su
contraste contra el muro gris. Cogí otra lata y empecé a
pintar lo que me salía del corazón, cosas que no sabía ni
que sentía. Paré después de acabar con todas las latas, las
tiré y di un paso atrás. Al ver mi obra me quedé sin
respiración, como si hubiera corrido una maratón.
No sabía qué significaban los colores de la pared. No
sabía qué había hecho, lo único que sabía era que
representaba mis sentimientos. Había plasmado mis
sentimientos en la pared. Al principio la estampa era fea,
parecía algo estúpido, inútil, lamentable… lo odié.
Intenté expandir la pintura con la mano antes de que se
secara. Quería borrarlo todo. Pero en vez de desvanecerse,
la pintura se combinó de otra forma. Me recosté contra la
pared. El problema no era si me gustaba o no. El
problema no era la belleza o su ausencia. El problema era
a ellos.
Me levanté y comencé a toser. Note que la palma de
mi mano quedo salpicada de sangre. Alguien recogió las
latas de spray, levante mi cabeza siguiendo el recorrido
de la mano. Una cara familiar apareció a la vista. Era
NamJoon. Me tendió su mano, pero solo me quede
observándolo. Me levantó. Su mano estaba caliente.
Yoon Gi
7 de abril Año 22
Me detuve al escuchar a alguien tocando mal el piano.
Había alguien quejándose por culpa del borracho que
caminaba entre los puestos del mercado ya vacío. La
canción me sonaba, pero no sabía de qué. Mis pasos
ebrios se vuelven erráticos. Cerré mis cojos a propósito y
anduve un poco más. El calor del fuego era abrasador y
el sonido del piano, la brisa nocturna y el hedor se
desvanecieron.
Abrí los ojos cuando noté pasar una luz repentina.
Los faros del coche eran cegadores y levantó un poco de
aire al pasar. Entre el caos y el hedor, me tambaleé sin
poder evitarlo. Oí maldecir al conductor. Dejé de andar,
maldije también y, de repente, ya no pude oír el sonido
del piano. Escuché fuegos artificiales, el sonido del
viento y el del coche al marcharse, pero no podía oír el
piano. Creo que dejó de sonar. ¿Por qué paró? ¿Quién
estaba tocando?
Tras un sonido ensordecedor, los fuegos artificiales
dieron paso a la oscuridad. Durante un tiempo miré sus
restos aturdido. Empecé a sentir calor en mi rostro y, en
ese momento, escuché el sonido de las teclas del piano.
Como un acto reflejo, miré hacia atrás y, de repente, mi
respiración se volvió errática. Las pesadillas de mi
infancia. Creo que el sonido es igual al de ese lugar.
En un instante, eché a correr. Inconscientemente, mi
cuerpo se dirigió rápidamente a la tienda de música. Me siento como si repitiera un patrón. No estaba seguro de lo
que era, pero parecía que estaba olvidando algo
importante.
Alguien estaba sentado frente al piano de la tienda de
música con el cristal roto. Han pasado unas cuantos años,
pero reconocí su rostro. Aparté mis ojos. No quería
involucrarme en la vida de alguien. No quería consolar a
quien está solo. No quiero convertirme en alguien
importante para otra persona. No estoy seguro de ser
capaz de proteger a alguien. No sé si sería capaz apoyar
a esa persona hasta el final. No quiero hacerle daño a
nadie y no quiero que me hagan daño. Ya es bastante
difícil tratar de salvarnos a nosotros mismos cuando llega
el último momento, por no hablar de alguien más.
Doblé mis pasos. Estaba dando la vuelta para
marcharme sin mirar atrás. Pero me estaba acercando al
piano antes de darme cuenta.
Señalé la nota equivocada. Jungkook me miró. Era la
primera vez que nos veíamos desde que abandoné la
escuela.
Seok Jin
11 de abril Año 22
Con un estridente sonido, apenas pude frenar el coche.
Estaba tan distraído con mis propios pensamientos que ni
siquiera he visto cómo cambiaba la luz del semáforo.
Algunos estudiantes, en un uniforme que reconozco, me
miraban a través del cristal, algunos me señalan. Algunos
se rieron enérgicamente como si estuvieran bromeando
con sus amigos. Algunos caminaban con sus ojos fijos en
sus libros, y algunos echaron un vistazo alrededor
mientras hablaban por teléfono. Todos formaron una
escena pacífica.
Cuando la señal de “caminar” comenzó a parpadear,
los conductores estaban impacientes. Algunos se
apresuraban a cruzar a último minuto. Pisé el acelerador.
No llegue a tiempo a la intersección de la estación de
servicio. Pude ver a NamJoon surtiendo algunos coches
desde la distancia. Apreté el volante, Sabía lo que tenía
que hacer, pero estaba asustado. ¿Realmente podía
acabar con toda esta cadena de mala suerte y dolor?
¿Repetir los mismos fallos una y otra vez no es la prueba
de que conseguirlo es imposible? ¿No es esto una señal
para que me rinda? ¿No será que, en realidad, estamos
condenados a ser infelices? Incontables pensamientos
llenan mi cabeza, exhalé lentamente. Intento recordar sus
caras una a una: YoonGi, HoSeok, JiMin, TaeHyung,
JungKook. Entonces cambio de carril y me meto en la
gasolinera. No puedo rendirme. Si hay, aunque sea, un 1%
de probabilidades de tener éxito, no puedo rendirme. Por mi ventanilla veo a NamJoon acercándose. “Tiempo sin
vernos.”
NamJoon
11 de abril Año 22
Cuando me giré, después de rellenar el tanque, algo
pasó ante mi cara y cayó en el suelo. Di un paso atrás y
lo miré, encontrándome con una factura arrugada. Como
acto reflejo, me agaché, mientras la gente del coche se
reía en alto. Por instinto, me detuve. Seguramente
SeokJin me estaba mirando a lo lejos. No pude levantar
la cabeza. ¿Cómo podía lidiar con las personas que se
reían de los demás desde sus coches de lujo? ¡Necesitaba
luchar! Tienes que luchar ante la injusticia. No es una
cuestión de valentía, orgullo o igualdad. Simplemente era
algo que había que hacer.
Pero trabajo en la gasolinera y, si el cliente tira algo,
tengo que recogerlo. Si el cliente me insulta, tengo que
escucharle y, si me tira el dinero al suelo, lo tengo que
recoger. Cuando me insultan, siento un escalofrío y
aprieto los puños, clavándome las uñas en la carne.
Mantuve los ojos fijos en el suelo cuando alguien
levanto la factura. Los que estaban en el auto rezongaban
de diversión mientras se alejaban. No pude levantar la
cabeza, aunque ya se habían ido. No podía mirar a
SeokJin. Mi cobardía, mi pobreza, mi situación… sé que
Hyung era consciente de ello, pero no quería mostrarlo
abiertamente.
Él sigue aquí, de pie, sin moverse. No se acerca más,
tampoco habla.
Jungkook
11 de abril Año 22
Poco a poco las cosas evolucionaron de la manera en
que yo lo había deseado. Me topé deliberadamente con
unos matones que me encontré en la calle y me golpearon
a fondo. Me reí mientras lo hacían, así que me golpearon
aún más, llamándome loco. Alcé la vista hacia el cielo
mientras me apoyaba en la persiana metálica que protegía
a un negocio cualquiera. Ya era de noche. Nada
conseguía deslumbrar el oscuro cielo nocturno. Vi un
montículo de hierba a lo lejos. Permanecía inmóvil en el
suelo mientras el viento soplaba. Me recordó a mí mismo.
Comencé a reír para evitar que mis lágrimas brotaran sin
remordimientos.
Cerré los ojos y apareció la imagen de mi padrastro
aclarándose la garganta. Mi hermanastro se burlaba. El
resto de mi familia apartaba sus ojos y hablaban sobre
temas sin sentido. Se comportaron como si yo fuera
invisible, como si mi existencia no valiera la pena. Mi
madre estaba nerviosa
Sacudí el polvo y tosí mientras me levantaba. La boca
de mi estomago dolía como si me hubiesen clavado un
puñal. Estaba desierto, el edificio estaba sin terminar
porque detuvieron la construcción. Me subí a la
barandilla y caminé con mis dos manos extendidas. Por
un momento tambaleé y casi pierdo el equilibrio. Me
invadió el pensamiento de que podría morir si daba un
paso más. Todo esto terminaría con mi muerte. Nadie
lloraría si decidiese dar un paso más.
Me incliné hacia el oscuro vacío, la oscuridad que se
filtraba por los dedos de mis pies brotó hacia mí como
por todo mi cuerpo. Cerré los ojos, y la ciudad
desordenada, el ruido y el miedo desaparecieron. Sostuve
mi aliento y lentamente me incliné de nuevo. Despejé mi
mente, no pensé en nadie. No quería dejar nada en mi
cabeza. No quiero recordar nada. Este era el final.
Sonó mi teléfono, Volví en mí como si estuviera
despertando de un largo sueño. Todos mis sentidos
regresaron instantáneamente. Saqué mi teléfono. Era
Yoon Gi.
Yoon Gi
11 de abril Año 22
Camine, prestando atención en que los pasos de
Jungkook me seguían desde atrás. Una hilera de
contenedores apareció a lo largo de la vía del ferrocarril.
"Es el cuarto del final." HoSeok comentó que se reuniría
con NamJoon y TaeHyung y me dijo para que viniera.
Dije que lo haría, pero en realidad no tenía la intención
de hacerlo. Odio tener que mezclarme con otros, y
HoSeok lo sabe. Quizás pensó que ni siquiera aparecería.
Cuando abrí la puerta. HoSeok lucía sorprendido.
Entonces, después de ver a Jungkook, vino hacia nosotros,
haciendo gestos exagerados con la cara llena de
sentimientos encontrados. Jungkook se dio la vuelta,
probablemente para ocultar su labio partido. Pase a
ambos y camine dentro del contenedor. "¿Cuánto tiempo
ha sido?" HoSeok quien trataba de abrazar a Jungkook, y
Jungkook quien estaba tratando de evitarlo, continuaron
discutiendo entre ellos.
Después de un rato NamJoon llego con TaeHyung
quien tenía la camiseta rasgada. Le preguntamos qué
había pasado, y NamJoon fingió golpear la cabeza de
TaeHyung. "Este chico fue arrestado otra vez por estar
grafiteando, así que tuve que ir a sacarlo." TaeHyung nos
contó que su camisa se rompió cuando estaba tratando de
huir de la policía.
Me deje caer en un rincón y los observe. NamJoon le
dio una camisa a TaeHyung para que se cambiara, y HoSeok tomo las hamburguesas y las bebidas. Jungkook
estaba parado allí torpemente, mirando alrededor. Me
llevo a pensar que habíamos vuelto al instituto. En ese
salón de clases convertido en almacén. NamJoon era
objeto de burlas cuando intentaba razonar con TaeHyung,
mientras HoSeok no paraba de vagabundear alrededor y
JungKook se quedaba quieto, sin saber qué hacer.
¿Cuánto tiempo ha pasado? No puedo recordar la
última vez que estuvimos todos juntos. Me pregunto qué
habrá sido de SeokJin y JiMin. Creo que, aunque es la
primera vez que estoy aquí, me siento cómodo, algo que
no pasa normalmente.
Miré hacia afuera por la puerta. De repente, sentí la
necesidad de salir corriendo de ese lugar. Una misteriosa
ansiedad me inundó después de esa inexplicable paz y
plenitud. Mis pensamientos se asentaron en esa aula que
usábamos como escondite. En la escuela secundaria.
Solíamos reír y charlar juntos, pero esos días se habían
ido. Asimismo, el tiempo que pasamos aquí llegaría a su
fin. ¿Hay algún punto para esta buena sensación?
¿Sentimiento repentino de pertenencia y anticipación sin
¿base?
Seok Jin
11 de abril Año 22
La luz que entraba por la pequeña ventana del
contenedor parecía una especie de señal. Una señal que
nos guía cuando estamos perdidos, una señal que apunta
a refugiarse cuando no tengo a dónde ir, y una señal que
ilumina a los amigos que están a nuestro lado. Estacioné
mi auto en un rincón a poca distancia.
Desde el ferrocarril observe a los demás reunirse
siguiendo la señal. HoSeok entró de primero en el
contenedor, seguido por YoonGi, JungKook, TaeHyung
y NamJoon. ¿Qué estarán haciendo ellos ahora? ¿De qué
estarán hablando? No era que no quería encontrarme con
ellos. Pero esto era solo el comienzo. Aun no era tiempo.
Algún día, nos reuniremos todos de nuevo. Nos reiremos
juntos en medio de esa señal. Esto es lo más lejos que voy
a estar hoy. Di vuelta a mi coche.
Nam Joon
28 de abril Año 22
Sabía que algo estaba mal con TaeHyung. A pesar de
que él pretendía estar bien, su ansiedad se reflejaba en su
comportamiento, sus expresiones y su voz, sin importar
cuánto lo intentara. Esto no se trataba de ser arrestado por
el grafiti. Para TaeHyung, el grafiti era un juego, era
divertido. Las heridas y magulladuras y a veces el color
de su rostro deben ser culpa de su padre violento, pero
esa no era la razón, tampoco. Cuando su rostro fue
golpeado, TaeHyung exageró aún más, actuando jovial
hablando sin parar.
TaeHyung parecía estar en una pesadilla. No lo
presioné a que hablara de eso porque decidí esperar hasta
que estuviera listo. También dudé que estuviera
calificado para escuchar sus problemas Traté de actuar
como un hermano mayor y pretendí ser maduro, pero no
estaba allí cuando los otros estaban pasando por tiempos
difíciles. Me dijeron que era maduro y adulto, pero eso
no era cierto. TaeHyung me recordó lo que experimenté
en ese pueblo rural. De hecho, los dos no tenían nada en
común. Yo era consciente de eso cuando vivía en ese
pueblo. Pero ese chico me había recordado a TaeHyung,
tal como TaeHyung ahora me lo recuerda a él. "Tengo
que pedirte un favor." ¿Cuál era el favor? ¿La motocicleta
realmente se deslizó sobre las hojas húmedas? ¿Fueron
los perros que seguían ladrando? ¿Qué paso con mis
padres? Negué con la cabeza Me levanté para dispersar
esos pensamientos.
Justo cuando estaba a punto de salir del contenedor,
TaeHyung comenzó a dar vueltas como si estuviera
teniendo una pesadilla. Se despertó con un sobresalto
cuando sacudí sus hombros y se sentó allí distraídamente
durante mucho tiempo. El solo dejó sus lágrimas correr
vagando por su rostro.
Dijo: YoonGi murió, JungKook se cayó de la azotea,
y quedé atrapado en una pelea. Dijo que había tenido ese
sueño repetidamente. Era tan vivo que se sentía como la
realidad y la realidad como un sueño. "No me dejes" La
cara de ese chico en el pueblo rural estaba superpuesta en
la cara de TaeHyung. No pude darle una respuesta. No
pude decir que él no necesitaba preocuparse porque no
iba a ir ninguna parte.
