Ha pasado una semana y aún no te has despertado.
Los médicos me dijeron que tenías cáncer.
¿Qué pasó entonces? ¿Por qué nunca me enteré?
¿No fue suficientemente importante para ti?
¿No querías verme sufrir?
Maldigo una y otra vez las veces en las que no pude ayudarte.
Perdóname tanto.
Perdón por ser tan idiota y ni siquiera darme cuenta.
