Sueño como si no hubiera mañanas. Hago las cosas como si fueran la primera o la última para no arrepentirme al final, al menos incluso si pierdo, sé que puse todo de mí, pero a veces llega el momento de no poder manejar el estrés, las dificultades, las luchas en las que estaba, porque siento que siempre es repetitivo, cosas que ni siquiera sé cómo manejar, cosas que me hacen pensar que no valgo la pena. Llega al punto en que renunciar se convierte en mi opción, pero quiero algo y no puedo pensar qué es. No sé qué quiero realmente en la vida, no sé cuál es realmente mi propósito en esta vida mía. Quería seguir buscando eso. No me conformaré hasta encontrarme a mí mismo. No tomaré una decisión apresurada que lleve mi vida a una miserable.
Renunciar sólo será mi opción, no mi elección.
Seguiré adelante. No dejaré que los acontecimientos me consuman porque solo me harán pensar en la palabra rendirse. Seguiré caminando. Descansaré, pero no me detendré hasta obtener el llamado ÉXITO.
_feliz_
