Ya eran las cuatro de la mañana y Haruto no había dormido para nada, no pudo conciliar el sueño en toda la noche, no sabía cómo lograrlo, Jeongwoo, su mejor amigo se iría de vuelta a Corea y está vez no regresaría, lo peor de todo fue que ni siquiera tenía planeado decirle nada, de no haber sido porque el encontró el billete de su vuelo no se habría enterado. La conversación fue simple, el vio el billete y le preguntó a Jeongwoo cuando se iría, él menor respondió algo nervioso, luego le preguntó cuando volvería pero está vez el menor no respondió, Jeongwoo agachó la cabeza y se mordio el labio, Haruto tardó un poco en entender que no había fecha de regreso, que en realidad no volvería. Se molesto, le grito, incluso le dio un pequeño empujón en el hombro, ¿acaso sólo planeaba irse sin decir nada? ¿Esperaría a qué Haruto fuera a su casa por el y enterarse que ya no había nadie allí? Era su mejor amigo pero le oculto algo así de importante.
-¿No has dormido?- le preguntó Yoshinori viendo hacia su amigo el cual negó- ¿estas bien?- volvió a negar.
Yoshinori suspiro y se levantó del suelo para abrazar a Haruto que estaba sentado en su escritorio, sin querer Haruto comenzó a llorar, Yoshi lo consolaba y le decía que todo estaría bien.
Yoshinori, Mashiho y Asahi habían ido a la casa de Haruto para dormir y darle apoyo, aunque Mashiho y Asahi ahora se encontraban completamente dormidos sobre la cama del menor. Dejando sólo a Yoshi para contener al manojo de lágrimas que era Haruto, aunque el agradeció un poco ello, ya que siempre había sido más cercano a Yoshinori, le avergonzaba llorar frente a otros, pero si era Yoshi estaba bien.
-No se que voy a hacer ahora- pudo modular Haruto- ¿qué haré cuando ya no lo vea más?- Yoshi apretó su abrazo- lo voy a extrañar mucho.
-Tranquilo, estarás bien, nosotros te apoyaremos.
-¿Y qué hay de él? Jeongwoo le teme a las tormentas, su casa ya no estará a unas cuadras de la mia, no podrá venir para que lo distraiga.
-Se que esto parece el fin, pero aún pueden seguir en contacto, se pueden llamar y mensajer cuando quieran- lo tomo de los hombros para verlo a los ojos.
-¿Pero, y si llama a alguien más? ¿Y si ya no piensa en mí cuando sienta miedo?‐ comentó temeroso- Va a conocer a otro chico y se refugiara en el cuando sienta temor, o cuando se sienta agobiado, cuando se sienta feliz va a ir con el para contarle lo que le ha pasado o que tan alto va en su juego y le sonreirá a él cuando no pueda contenerse por algún chiste estúpido que vio en su celular...‐ Haruto no pudo continuar y siguió lamentándose, esta vez en silencio.
-Haruto- dijo suave Mashiho que se había despertado hace un rato- ¿Jeongwoo es solo un amigo para ti?- Haruto se avergonzó y Yoshi lo miro atento.
-Ya no importa, ahora no hay nada que pueda hacer, el se irá y no lo volveré a ver nunca, el no tiene familia aquí y yo no tengo familia allá- suspiro- es el fin.
Haruto se quedó dormido y los chicos lo acostaron como pudieron en su cama. Su semblante triste no se quito ni siquiera al dormir, los tres sentían pena por su amigo, a ellos también les dolió que Jeongwoo se tuviera que ir, pero a Haruto le afecto mucho más, ahora se daban cuenta del porqué.
Su vuelo salía a las seis, ya faltaba menos de una hora, se encontraba en el aeropuerto junto a su madre y hermano, los tres sentados viendo sus teléfonos, el menor, a diferencia de los mayores que parecían relajados, apenas podía contener las lágrimas, entendía que su madre estuviera feliz al ahora estar más cerca de toda su familia y su hermano que a diferencia de él prefería Corea, pues la mayor parte de su vida estaba echa allí. Jeongwoo también quería a su familia y tenía amigos en Corea, por eso nunca se sintió mal de ir a pasar la vacaciones allí, pero vivir era distinto, vivir allí significaba dejar Japón, sus amigos, a Haruto, la persona mas importante para el, vivir en Corea significaba renunciar a las caminatas de su casa a la escuela junto al alto japonés, significaba dejar de escuchar música y cantar junto a sus amigos, vivir allá significaba no volver a ver la brillante y hermosa sonrisa de su mejor amigo nunca mas.
Estaba a punto de romper en llanto otra vez cuando recibió una llamada, por un segundo tuvo la esperanza de que fuera Haruto, pero vio el nombre de Asahi y se decepcionó un poco, contestó, pero quien habló fue Yoshinori.
-¿A qué hora te vas?‐ pregunto rápido.
-¿Qué?- contesto confuso.
-Dijo que ¿A que hora sale el maldito vuelo?- pregunto Mashiho desde el otro lado de la línea.
-En una media hora, es a las seis- no hubo respuesta.
Se escuchaba mucho ruido desde el otro lado, escuchaba murmullos entre Yoshinori y Mashiho, pero no podía distinguir lo que decían, escucho un golpe como si algo cayera y luego a Mashiho gritar.
-Date prisa no hay tiempo ¿qué esperas? No pierdas el tiempo.
-¿Chicos?- pregunto Jeongwoo confuso, luego de un rato en el que dudo si debía hablar ya que parecían encontrarse en una situación delicada.
-A, perdón- contestó Yoshinori- nos vemos- y colgó.
Eso fue extraño, pensó Jeongwoo, de todas maneras no le tomo mucha importancia, sus amigos eran algo extraños y escandalosos.
•••
Yoshinori llamaba a Jeongwoo desde el celular de Asahi, mientras Asahi y Haruto se vestían a toda prisa con Mashiho gritándoles que apuraran el paso.
Jeongwoo contestó y Yoshinori pidió silencio a sus amigos, quienes siguieron vistiéndose.
-¿A que hora te vas?- preguntó.
-¿Qué?- contesto Jeongwoo algo confuso y Mashiho bufo.
-No tenemos tiempo para esto- dijo bajo- dijo que ¿a que hora sale el maldito vuelo?- Yoshinori lo reprocho por el tono pero este solo lo ignoro.
-En una media hora, es a las seis- dijo Jeongwoo.
-Tenemos menos de media hora- les dijo Yoshi.
-¿Crees que alcancemos?‐ cuestiono bastante inseguro Mashiho.
-No lo se- suspiro triste Yoshi- pero hay que intentarlo.
Haruto se estaba poniendo los pantalones y cayó torpemente en el acto, siguió subiéndose el pantalón en el suelo y Asahi corría buscando su playera por la habitación.
-Date prisa, no hay tiempo ¿qué esperas?- le gritó Mashiho a Haruto quien se ponía los zapatos- no pierdas el tiempo- luego dijo más bajo- ¿por qué te caes justo ahora?
-Esto es difícil- mustio Haruto.
-¿También olvidaste como anudar tus cordones?- Mashiho se acercó y le ayudo con la agujetas de sus zapatos.
-¿Chicos?- la voz de Jeongwoo lo distrajo y Yoshinori reaccionó.
-A, perdón, nos vemos- colgó- ya casi no hay tiempo ¿cómo estará el tráfico?
-Yo lo llevo, andar en moto es más rápido- dijo Mashiho.
-Y más peligroso- comentó Asahi.
-Esta bien, voy con Mashi- dijo Haruto.
-Estaré abajo con la moto encendida- Mashiho bajo.
-Date prisa- le dijo Yoshinori a Haruto- con Asahi iremos detrás en mi auto.
-Ir contigo también es peligroso- comentó Asahi.
-Pues saca tu tú licencia.
-Lo haría si pudiera, pero aún me falta un año.
-Entonces no digas nada.
-¡Chicos!- les grito Haruto- ya no hablen.
Haruto terminó de vestirse y salió a toda velocidad escaleras abajo, en cuanto se sentó detrás de Mashiho con su casco el más bajo arrancó, al principio fue lento para que Haruto no cayera, pero rápidamente aumentó la velocidad, pasó por las calles tan rápido como podía, hizo algunas cosas que sabía que no debía hacer, paso entre los autos sabiendo que era peligroso, más aún con toda la lluvia que estaba cayendo, pero sabía que a Haruto no le importaba, esta era la segunda vez que llevaba a alguien al aeropuerto en esas circunstancias, la primera no llegó a tiempo y Junkyu no se pudo despedir de Noa cuando este volvió a Japón, poco después Mashiho también se fue de Corea y al igual que Jeongwoo no planeaba decir nada, para la buena o mala suerte, a Mashiho si le resultó.
-¿Es lo ma rápido que puedes ir?- grito Haruto para que el mayor pudiera oírlo.
Mashiho aceleró, se saltó algunos rojos y dobló por calles en las que no debía doblar, pero estaba bien, porque esta vez si conseguiría que sus amigos se dieran una despedida como correspondía para dos enamorados.
Llegaron al aeropuerto y Mashiho frenó frente a la puerta, Haruto bajo corriendo mientras Mashiho buscaba un lugar donde estacionarse. Haruto corría tan rápido como podía, el aeropuerto era grande y no le quedaba mucho tiempo, llegó a donde se suponía que estaría Jeongwoo y comenzaron a llamar para el vuelo de su amigo, se desesperó, veía para todos lados pero no veía a Jeongwoo, ya estaba ahí, tenía que verlo una última vez, su pelea no podía ser lo último que se dijeran en persona, su última imagen de Jeongwoo no podía ser el menor llorando desconsoladamente mientras el le gritaba, sin querer comenzó a llorar.
-¿Haruto?- pregunto con un hilo de voz Jeongwoo al ver a su amigo empapado frente a el‐ ¿qué estás...- no pudo terminar ya que Haruto lo abrazó.
-Te voy a extrañar- le dijo dándole el abrazo más fuerte que se habían dado, aún sin dejar de llorar.
-Yo también- correspondió el abrazo y también comenzó a llorar- te voy a extrañar muchísimo, cada día, cada hora y cada minuto.
-Creo que no es adecuado confesarte esto y es cobarde hacerlo en este momento- suspiro Haruto cuando volvieron a llamar a los pasajeros del vuelo de su amigo- pero te amo, desde hace mucho, mucho tiempo- Jeongwoo lloro más fuerte- estoy enamorado de ti, lo siento.
Jeongwoo beso a Haruto, se avergonzó enseguida de hacerlo en público así que quiso separarse pero Haruto no lo dejo, siguieron su beso tanto como pudieron.
Poco después de separarse llegó su madre.
-Jeongwoo date prisa, hay que irnos- dejo de hablar al ver al mejor amigo de su hijo y a su hijo llorando tomados de las manos‐ lo siento chicos, tenemos que irnos‐ dijo en un tono más dulce.
Mashiho llegó corriendo y a unos metros de el venían Yoshinori y Asahi.
-Jeongwoo- susurró Haruto.
-Tienes un minuto más- le dijo su madre- no tardes- la mujer se despidió de los japoneses y se fue junto a su hijo mayor.
Mashiho que había llegado primero abrazo a sus dos amigos, al abrazo se sumaron los otros dos japoneses, no se quedaron mucho tiempo así, sabían que era más importante su despedida con Haruto y se apartaron un poco, ese era su momento. Se encargaron de que nadie pasara empujando la hermosa escena y miraron mal a todo aquel que hiciera algún gesto por lo que hacían sus amigos.
-Siga caminando señor- dijo "educadamente" Mashiho a un hombre que se le quedó viendo a sus amigos cuando volvieron a besarse- nada que le incumba esta pasando.
Jeongwoo y Haruto se miraron y volvieron a llorar, con una sonrisa, sintiendo como sus corazones se omprimían en sus pechos.
-Te amo, de verdad te voy a extrañar- le dijo Jeongwoo.
-Nos volveremos a ver, te lo prometo.
Se dieron un último beso, un último abrazo y dijeron un último te amo. Jeongwoo se dio la vuelta y Haruto sintió como el mundo se le venía abajo, pero en realidad su mundo se estaba yendo, tomaría un vuelo a Corea y no sabía cuando volvería a verlo. Sus amigos lo abrazaron y luego de unos minutos vieron partir el avión con su amigo y corazón en el.
