-¡Te comportas como un niño!- bufo exasperado Yedam saliendo de su cuarto tras Doyoung.
-¿Pues qué crees? Es lo que soy- respondió el menor furioso mientras salía del departamento de sus compañeros.
-Y vamos a terminar- gritó Yedam.
-Bien- respondió Doyoung cerrando la puerta tras el.
Yedam se quedó inmóvil dentro del departamento, su cara mostraba incredulidad, parecía realmente molesto con su ahora ex novio.
El resto de los miembros miraban aún más sorprendidos, la escena fue choquiante para todos, en especial para Jihoon que los conocía hace mucho y nunca los había visto comportarse así.
-¿Qué pasó?- se atrevió a preguntar Yoshi después de cinco minutos en que nadie se movió.
-Terminamos- el rostro de Yedam se suavizó y ahora parecía querer llorar- nosotros terminamos- repitió mientras brotaban lágrimas de sus ojos.
-¿Estas bien?- pregunto Mashiho- ¿por qué pelearon?- tomo la mano de Yedam y lo guió hasta el sillón.
Yedam no parecía querer hablar, se pegó a Jihoon y no lo soltaba. Asahi sobaba su espalda y el solo soltaba pequeños sollozos.
-¿Sabes que puedes contar con nosotros cierto?- lo miro Jihoon y Yedam asintió- dinos, ¿por qué discutieron?
-No lo se- suspiro Yedam sentándose derecho- fue algo completamente estúpido. Ahora lo pienso y es tan pequeño que da risa, pero últimamente hemos estado bajo tanta presión y simplemente explotamos.
-Deberías ir y disculparte si te sientes así- aconsejo Haruto.
-El debe seguir molesto, tiene un carácter mucho más fuerte que el mío- negó Yedam.
-Solo dale algo de tiempo, seguramente el enojo se le pasara y podrás ir a hablar con el- le sonrío el mayor de los seis.
-¿Pueden preguntarle a los chicos si esta bien? Me preocupa- agacho la cabeza y siguió llorando.
Jihoon llamó a Hyunsuk para preguntar por el menor y Yoshinori tomó su lugar como refugio de Yedam mientras Asahi y Mashiho le sobaban la espalda y le daban suaves palmaditas en la cabeza.
Estuvieron así un largo rato y la llamada entre los líderes no parecía querer terminar, Jihoon parecía preocupado, seguramente Doyoung no había llegado en buenas condiciones y se encontraba en unas peores.
La llamada al fin terminó y Jihoon suspiro cansado.
-El esta bien, Hyunsuk dijo que llegó llorando y se encerró en su cuarto, solo dejó entrar a Junkyu ya que comparten la habitación pero no quiso hablar con nadie, creo que se quedó dormido con Junhwan en la cama de Kyu.
Eso tranquilizó un poco a Yedam, su maknae tenía la capacidad de tranquilizar a los miembros y supuso que si esta con el, al menos no estaría solo y se sentiría apoyado.
Mañana tenían que practicar temprano por la mañana ya que era sábado y ningún miembro tenía que ir a la escuela, Yedam no sabía cómo haría para pasar las prácticas peleado con Doyoung, esperaba poder resolver las cosas pronto, pero seguramente el menor solo lo ignoraria.
••••
A la mañana siguiente en el dormitorio de los demás miembros reino el silencio, ninguno se atrevía a preguntarle nada a Doyoung ya que este al fin se había calmado y no querían que volviera a encerrarse y llorara por el resto del día.
A pesar de que Hyunsuk había hablado con Jihoon, este no le había dicho nada útil además de que Doyoung y Yedam habían discutido, no dio razones ni nada, solo dijo un "el y Yedam acaban de discutir, fue un espectáculo".
Los seis estaban en la mesa desayunando hasta que Doyoung hizo sonar su garganta llamando la atención de todos.
-Yedam y yo terminamos ayer- anuncio calmado para el resto de los miembros.
Todos se sorprendieron de oír la noticia, se quedaron en silencio sin poder terminar de creerlo, Jeongwoo y Junhwan incluso dejaron caer sus cucharas haciendo ruido y volviendo el ambiente y la situación aún más incomoda.
-¿Estas bien?- pregunto Jaehyuk- ¿cómo te sientes?
-Supongo que es vergonzoso que el haya roto conmigo- dijo sin dejar de comer- pero más haya de eso estoy bien.
-¿Por qué terminaron?- pregunto Hyunsuk no muy seguro de que si debería decir eso.
-Resulta que soy un niño, ya sabes, soy inmaduro, infantil y todas esas cosas- trago saliva- termine, me retiro primero- dijo y se levantó de la mesa.
Doyoung no quería seguir llorando, sabía que la situación podría afectar al grupo y no quería que problemas personales interfirieran, por eso pensó que sería mejor contarle a los demás lo que pasaba.
Aunque ya no quería llorar, no podía evitarlo, aun después de haber llorado toda la noche sus lagrima no querían parar de salir, nunca se había imaginado que Yedam lo llegara a cortar, siempre pensó que si terminaban sería por su culpa y que el le gritara a Yedam que terminarán solo porque es muy impulsivo, pero Yedam no lo era, el mayor pensaba las cosas, no se la pasaba haciendo cosas imprudentes como el, así que si lo había terminado es porque era lo que realmente quería.
Se obligó a dejar de llorar, sus ojos estaban inchados, sus mejillas y nariz coloradas, pero si se lavaba la cara y luego se ponía un cubre bocas podría pasar desapercibido.
Salió junto a los miembros y se fueron a la empresa, el resto de los chicos llegó poco después. Evitó mirar a Yedam en todo momento y solo se concentró en bailar.
Yedam quería ir a hablar con él pero los chicos le dijeron que esperara a que volvieran pues no sería bueno crear un escándalo en la empresa y el aceptó, aunque estaba muy ansioso y deseaba que la práctica terminará lo antes psoble.
•••
Doyoung presentía que algo pasaría, estaba solo en el departamento, todos los miembros había salido, el día anterior no lo querían dejar solo y no paraban de molestar, pero hoy habían buscado mil escusas para salir del departamento. Se veía venir lo que pasaría, pero prefería pensar que no sería así, aunque cada pisca de esperanza desapareció cuando vio entrar a Yedam al departamento. En cuanto el mayor puso un pie dentro Doyoung se levantó para ir a su habitación y encerrarse ahí.
-Doyoung espera- le tomo la mano Yedam- tenemos que hablar.
-No quiero- negó el menor‐ solo sigamos ignorándonos, estaremos bien, nadie notará que estamos peleados, de todas maneras no somos tan cercanos en cámara.
-Eso es lo que menos me importa ahora, Doyoung perdón, ayer dije cosas hirientes que no creo en verdad, me equivoque...
-Basta- el menor soltó su brazo- da igual, si ahora te arrepientes, lo dijiste y es verdad, soy un niño- dijo desanimado- no me detengo a pensar las cosas, simplemente las hago, soy impulsivo e infantil, no me gusta que me traten como un niño, pero estuve pensando y creo que es lo que soy.
-¿Y qué si eres un niño? No todos los niños son iguales, no importa si eres impulsivo y no te detienes a pensar las cosas, eres maduro, diría que eres más sensato que Junkyu o Jihoon. Yo no soy mucho mayor que tu, puede que lo que haya dicho ayer no sea una mentira pero no tiene porqué ser algo malo.
-Me dijiste que si salía por esa puerta terminábamos y yo salí, ni siquiera lo pensé, solo lo hice, no creo que quieras estar con alguien que haga eso.
-Yo te grite que si salias por es puerta terminábamos- asintió Yedam- pero antes dije cosas horribles, fui grosero cuando estábamos en mi habitación y luego te grite, además frente a los chicos, yo tampoco hubiera dudado en salir de ahí, fue totalmente mi culpa, asumo la responsabilidad por completo, pero Doyoung, por favor perdóname- pidió casi rogando- odio estar pelado contigo, no eres solo mi novio, eres mi mejor amigo- Yedam casi lloraba y el menor no podía despegar la mirada del piso- ayer no pude dormir porque no soportaba el echo de que estuvieras molesto conmigo, durante la práctica solo podía verte y sentirme mal porque sabía que no me podía acercar a ti, ni abrazarte, ni darte ánimos, ni siquiera fui capaz de ofrecerte agua...
-Yo también te xtrañe durante la práctica, intente evitarte pero en cada descanso pensaba que sería mejor si estuvieras dándome un abrazo o simplemente recostados juntos en el suelo de la sala- Yedam abrazo a Doyoung.
-¿Podrias perdonarme? Estoy realmente arrepentido, no volverá a pasar.
-¿Lo prometes?- el mayor asintió- hazlo por el meñique- Yedam río y lo juro- si rompes tu promesa te cortare el dedo.
Se besaron y pasaron lo que les quedaba de tarde juntos, Yedam acompañó a Doyoung a su casa a pesar de las quejas del menor ya que la casa de sus padres quedaba lejos de la de Yedam, pero el mayor solo lo ignoraba y reía.
-No estés molesto- rió- ¿cómo me voy a ir si tienes esa cara?
-En serio no tenías que venir a dejarme- bufo.
-¿Cómo puedo dejar que un niño ande solo por las peligrosas calles de Seúl?- bromeó pero Doyoung no río.
-¿Quieres perder el dedo?
-Adiós- le dio un beso y se fue corriendo mientras reía- ¡te amo!- grito y Doyoung al fin rio.
El menor negó con la cabeza y entró a su casa cuando ya no pudo ver a su novio. Sin duda estar sin él era lo peor del mundo.
