Jimin, que amaba profundamente a Yeoju, y Yeoju, que no amaba a Jimin de esa manera. La razón por la que estos dos podían ser felices era porque Jimin lo había dejado todo: su orgullo, su posición, su poder. Lo había dejado todo por miedo a que Yeoju corriera peligro, y gracias a él, ella no lo estaba. Solo Jimin sufría un poco. Yeoju, como si le hiciera un favor, lo cuidaba desde fuera. Pero todo era por su propio bien.
***
"¿De verdad me amas? ¿Lo suficiente como para dejarlo todo por mí?"
"Sí. Eres mía."
-Entonces no me mates.
"…¿eh?"
"Muere por mí. Muere por mí, señor."
La protagonista, que lo ha notado todo, y Jimin, que intentó morir por ella, pero fracasó. Jimin, insensatamente, busca de nuevo a la protagonista. Aunque eso signifique...
Incluso si es tu propio dolor.
