Epifanía

Episodio 3

Cantó hasta que le dolió la voz.

Bailó hasta que se le entumecieron las piernas.

La gente lo llamaba torpe pero él seguía sonriendo.

Y su perseverancia fue recompensada. Los elogios, el reconocimiento y el cariño llegaron.

Ya nadie lo llamaba torpe.

Y si alguien lo hacía, tenía un ejército a su alrededor para protegerlo de la negatividad.