Honam Express (terror)

prólogo

Jimin y Taehyung, nativos de la zona rural de la provincia de Jeolla, nunca han salido de su pueblo.

Habría sido natural sacar a los niños cuando los adultos salían a comprar lo necesario, pero curiosamente, debido a la singularidad del pueblo, solo los adultos salían y asistían a una escuela filial dentro del pueblo. Además, aunque había televisión, el acceso a internet y a los periódicos estaba cortado.

Jimin, quien se enteró de que el jefe de la aldea y los dos jóvenes en quienes más confiaba solían salir a trabajar todos los lunes por la noche en un automóvil y regresar el miércoles, a menos que surgiera algo, esperó a que llegara el lunes.

El lunes por la noche, Jimin intentaba con entusiasmo abrir la cajuela del auto y colarse mientras los adultos charlaban y fumaban frente a la cresta del arrozal. Pero en cuanto abrió la cajuela, el olor le provocó náuseas, y lo que vio fueron dos cadáveres desmembrados.

Jimin, con su ingenio, los reconoció al instante, a pesar de que sus cuerpos estaban desmembrados. Era la joven pareja que se había equivocado de camino el sábado pasado, sonriendo amablemente y agradeciéndole su amabilidad.

Fue la mujer y su esposo quienes adoraban tanto a Jimin y que en ese momento estaba embarazada, y quienes dijeron que si pudiera tener un hijo como Jimin, sería feliz y lo amaría como a un hermano pequeño.

Jimin cierra apresuradamente el baúl, se tapa la boca ante el chirrido e intenta irse silenciosamente como si nada hubiera pasado, cuando alguien toca el hombro de Jimin desde atrás...