N.G.D.A

Criminal

오전 9:42

El síndrome te llamó. Me atraes y me sacudes. Tras tu inocente rostro infantil, un lado aterrador de ti me pone la piel de gallina.

Mi corazón, con una herida abierta, ya está lleno de tus huellas. Mis manos, que sostienen las tuyas que me apuñalaron, tampoco están limpias.

Está bien, me tranquilizas solo para torturarme otra vez. Oh, estoy atado a una correa que te llama.

Es doloroso porque no puedo respirar, pero también es magnífico.