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[talk] Seúl se convirtió en un escenario: cómo una ciudad se preparó para el regreso de BTS.
Semanas antes de que BTS subiera al escenario de Gwanghwamun, Seúl ya había comenzado a cambiar.
El Gobierno Metropolitano de Seúl designó un tramo de 1,2 kilómetros desde Gwanghwamun hasta el Ayuntamiento como zona de acceso controlado. Se establecieron treinta y un puntos de control de entrada. Detectores de metales bordeaban las rutas de acceso. Se desplegaron quince mil efectivos de seguridad: la infraestructura propia de un evento estatal, construida para un concierto de música pop. Los protocolos de seguridad para multitudes reflejaban la mayor vigilancia de Seúl desde la tragedia de Itaewon en 2022, y la salida escalonada tras el concierto tardaría casi dos horas en desalojar completamente la plaza.
Pero la transformación no fue solo logística. La ciudad misma se convirtió en parte del espectáculo. Instalaciones lumínicas brillaban a lo largo del arroyo Cheonggyecheon. Diez pantallas multimedia resplandecían cerca de Gwanghwamun. La Torre Lotte World, la Torre N de Seúl y el Puente Banpo se tiñeron con los colores púrpura y rojo de la paleta ARIRANG. Seúl no fue la sede del concierto; Seúl era el concierto.
Para aquellos afortunados que se encontraban dentro del perímetro, Netflix y HYBE sortearon 22 000 "boletos dorados" para zonas acordonadas justo delante del escenario. Las estimaciones de asistencia variaron: los organizadores habían proyectado inicialmente 260 000 personas; las cifras finales citadas por UPI situaron la asistencia en torno a las 80 000, mientras que el propio recuento de HYBE alcanzó las 104 000. Sea cual sea el número exacto, la enorme cantidad de barras luminosas, teléfonos inteligentes y personas conteniendo la respiración hacía que contarlos resultara irrelevante.
Para quienes se encontraban fuera de Seúl —fuera de Corea—, el concierto se transmitió globalmente por Netflix, convirtiéndose así en el primer concierto de BTS en emitirse en la plataforma. Fans de todo el mundo se levantaron a las 4 de la mañana, se escaparon del trabajo o se quedaron despiertos toda la noche simplemente para vivir el momento juntos.
La ciudad se había transformado durante una hora de música. Valió la pena cada instante.