Tú y yo nos conocimos en el salón de baile tarde en la noche.
Éramos muy amigos de niños, pero por circunstancias familiares inevitables, nos separamos. Esperamos la oportunidad de reencontrarnos, y entonces nos reencontramos en el club de baile del instituto. Desde la infancia hasta ahora, a ti te sigue encantando bailar, y a mí, que bailo gracias a ti.