"Sí, sí, ni siquiera dejaron su información de contacto, ¿verdad?"
El anfitrión miró a la joven pareja sentada a su derecha con una expresión curiosa.
"Ah...qué coincidencia..."
El niño con cara de bebé se rascó la cabeza y esbozó una sonrisa tímida:
En menos de una semana, nuestro grupo recibió una propuesta de proyecto de su empresa...
¿Ah, sí? ¿Se volvieron a ver en el trabajo?
¡Guau! ¡Eso sí que debe ser el destino!
¡Veamos la vida cotidiana de esta pareja de recién casados, unida por el destino!
"¡Mirar!"
En una pantalla no muy lejana, se desplazaban rápidamente líneas de texto, acompañadas de dulces clips de la ceremonia de la boda:
"Tú y yo, que nos conocimos por casualidad en la estrella Tierra..."
"Y así, su 'destino' quedó entrelazado".
¡Durmiendo en la misma cama, pero con sueños diferentes! ¡Comencemos!

