incienso

inicio, prólogo


Gravatar
Era el amanecer, todos dormían, pero esas ocho personas eran diferentes. Decidieron salir de ese horrible lugar.


"Ustedes pueden hacerlo, ¿verdad? Si nos pillan o nos pillan, estamos perdidos, ¿de acuerdo?"

Los siete niños se mordieron los labios y asintieron como si hubieran entendido.

“Uno, dos, tres, vamos, uno, dos…”



"¡tres!"



Los guardias oyeron voces y pasos y empezaron a perseguirlos. Para cuando llegaron, el sudor les corría por la frente, estaban sin aliento y apenas podían correr.


“¡Ahhh! ¡Chicos, sálvame!”

Uno de ellos tropezó con el tronco de un árbol y cayó. Los guardias nos perseguían de cerca, y no tuvimos más remedio que escapar sin poder salvarlo.





incienso