La sensación que me das es como un sorbo de jarabe con sabor a rosas al morder un malvavisco, como un refresco con burbujas agridulces y burbujeantes con hielo, como el residuo dulce adherido a los lados de un cono de helado de fresa derretido, como la vibrante hoja de menta verde en el borde de un mojito azul, como la superficie fresca y brumosa de una botella de agua mineral sacada del refrigerador. Siempre ha sido fascinante.