“ Oye, ¿tú sabes eso? ”
Me enteré de historias sobre Hwang Hyeonjin por un amigo
porque en el barrio donde vivía antes metió una metedura de pata tremenda
que se había mudado a nuestro barrio huyendo prácticamente
así que me dijo que no me mezclara con ély se puso a hablar mal de él
sobre qué clase de persona era ese chico y qué había hecho
le corté de golpe al amigo diciendo que eso no tenía nada que ver conmigo
aunque dejé claro que no me apetecía escucharlo
mi amigo, con voz entusiasmada
siguió parloteando sin pararsobre lo mala persona que era Hwang Hyeonjin
sonó la campana que anunciaba la hora del almuerzo
quizá la tostada que había comido a toda prisa por la mañana era la culpable
me sentía mareado y fui a la enfermería
como la profesora de enfermería siempre llevaba su lonchera
ni siquiera a la hora de comer abandonaba su sitio
“ Ah, Taehi, has venido. ¿Qué te pasa? ”
“ Me encuentro muy mal del estómago ”
la profesora me puso una pastilla y un digestivo en la mano
y me dijo con amabilidad que, si seguía con náuseas, volviera
mientras me tragaba el medicamento, amargo como la hiel, y bebía agua
vi un pie enorme asomando por debajo de la cama
estaba claro que era Hwang Hyeonjin
cada día, cuando llegaba la hora del almuerzo, venía a la enfermería
y se echaba una siesta tranquilo
en nuestra escuela, no habría nadie más que Hwang Hyeonjin para eso
rechacé la invitación de mis amigos
que querían ir al karaoke después de clases, y me fui a casa
si ibas por la avenida grande frente a la escuela
tardarías más de 20 minutos hasta casa
pero si pasabas por la puerta principal y te metías por el callejón junto al local de comida rápida
podías llegar antes de lo previsto
porque era el mejor atajo
así que también solía ir y volver del colegio por ese camino
hoy también me dirigí, como siempre, al callejón
justo cuando estaba a punto de entrar en él, frente a la entrada
vi a un hombre alto bloqueando la estrecha entrada del callejón
el hombre iba vestido con el uniforme escolar
en una mano tenía un cigarrillo a medio fumar
y en la otra, un móvil
soltando humo blanquecino y mirando fijamente el móvil, el hombre
frunció apenas el ceño y colgó con brusquedad
al cruzar miradas con el hombre, que tiró la colilla al suelo
me quedé helado en el sitio
no era un matón de un instituto de por allí
sino Hwang Hyeonjin, de mi clase
después de haber visto con mis propios ojos a Hwang Hyeonjin
que siempre iba tan impecable, fumando
mis pies ya no podían moverse ni un poco
sentía que en cualquier momento me haría algo
tenía que entrar en el callejón
pero al verme frente a Hwang Hyeonjin, que bloqueaba la entrada sin más
no pude ni avanzar ni retroceder, y solo me quedé moviendo los ojos de un lado a otro
Hwang Hyeonjin tampoco parecía sorprendido
me miró fijamente con la cara ausente
“ ¿No vas? ”

“ Si no te apartas, no puedo pasar ”
Hwang Hyeonjin giró el cuerpo hacia un lado y me abrió paso
la pared roja y el torso de Hwang Hyeonjin
me colé por ese estrecho hueco
por alguna razón, el olor que venía de Hwang Hyeonjin
no era el de un cigarrillo recién encendido
sino un aroma de ropa limpia
elegante y cálidosolo después de ver a Hwang Hyeonjin marcharse tras abrirme paso
me puse un auricular en la oreja y reproduje la lista de reproducción de música audible por los auriculares
