Tras aprender las sencillas reglas con su padre, Jinyoung también empezó a asistir a clases de baduk. La primera vez que jugó con un amigo y perdió, Jinyoung se enfadó muchísimo. Cuando jugaba con su padre, no le importaba perder porque era adulto... Pero sus amigos ya eran veteranos, aunque eran más jóvenes que Jinyoung. No le resultaba fácil ganar. Aun así, sus amigos no se enfadaban ni se lanzaban bruscamente, ni siquiera cuando perdían. Incluso los niños pequeños intentaban controlarse. Jinyoung estaba disgustado, pero se contuvo y volvió a casa. En su diario, donde un mes antes había escrito sobre su ingreso a la Universidad Nacional de Seúl, escribió: «Sin duda, me convertiré en maestro de baduk».
Jinyoung aprendió a tener paciencia jugando baduk.