Desperté en una habitación luminosa. Me di cuenta de que era la habitación de Jungkook. Hasta que comprendí por qué estaba allí, recordé lo que había sucedido. Fue entonces cuando alguien entró en la habitación y me dio un fuerte abrazo.
“Y/n, ¿estás bien? ¿Te has hecho daño en algún sitio? Estaba muy preocupada de que te pudiera pasar algo.”
“Kookie, estoy bien, pero no recuerdo qué pasó porque perdí el conocimiento, ¿y por qué hay tanto caos?”
“Oh, sobre eso necesito explicarte algo muy importante, así que escúchame con mucha atención y prométeme que harás todo lo que te diga, por favor, solo por esta vez.”
“Depende de lo que digas, pero confío en ti... Pero, ¿qué es?”
“Tras el accidente, se está llevando a cabo una investigación, ya que somos conductores menores de edad. Nuestros padres están fuera.”
“Lo que nuestros padres llegaron a saber. Lo que va a pasar, me preocupa.”
“Escucha, no te preocupes, no pasará nada. Mi padre casi lo buscó porque el oficial es alguien que conoce. Solo tenemos que seguir sus instrucciones y dar algunas declaraciones si es necesario.”
“Vale… Espera, ¿a qué te refieres con más y qué tenemos que seguir?”
“Bien, escuchen con atención y no se asusten. Si alguien les pregunta, NO digan que ustedes estaban conduciendo. Yo fui quien causó el accidente.”
“No puedo hacer esto, necesito decirles la verdad, no puedes asumir la culpa tú solo, ¿y si te arrestan?”
“No pasará nada, si es mi responsabilidad, mi padre se encargará y fui yo quien te obligué a venir conmigo y te dije que intentaras conducir. Se suponía que yo debía asumir tu responsabilidad.”
"Pero... Kookie...es..."
“Y antes de eso, permítanme decirles una cosa más, que es aún más importante.”
“Ahora me estás asustando.”
“Mañana me voy de Corea a Estados Unidos. Allí empezaré mis estudios y los terminaré.”
“Pero ¿por qué...? ¿Cómo es que nunca me lo dijiste?” Las lágrimas comenzaron a acumularse en los ojos de y/n.
“Esto no es algo que yo haya decidido. Tengo que ir a salvarnos y a borrar nuestro nombre de este incidente; no puedes llorar y hacerme sentir débil.”
“Pero ¿por qué tienes que soportar el castigo si yo soy la causa de todo esto? Les diré la verdad, así que…”
“No, no puedes decirle a nadie quién causó el accidente, escucha bien, fui yo quien lo hizo y no tú.”
“No… está… bien”, lloró y/n aún más y la abracé.
“Shh... No te preocupes, solo me iré por unos años, y tienes que prometerme que me esperarás. Aaraso.”
Le sequé las lágrimas y nos prometimos amor eterno. Le besé la mejilla y la abracé de nuevo. Ella lloró más y yo no pude evitar sollozar, pues también estaba triste. Nos despedimos definitivamente.
