El amanecer de ese día había llegado apresuradamente... tal vez, Jeongguk realmente no podía recordarlo con claridad, su visión al salir del bar estaba mayormente borrosa, el ruido de la música del bar se había convertido en una brújula de gotas de agua cayendo aleatoriamente en el pavimento, la delicada llovizna se había intensificado, y se convirtió en una torrencial que lo empapó en un segundo, a su lado una risa resonó de repente - "Jeon Jungkoook... Kookieee kookiee" - dijo Taehyung arrastrando las palabras - "Ven aquí, apóyate en mí" a pesar del estado de ebriedad en el que se encontraba, pudo reconocer esa sinfonía y agradeció a Dios que no hubiera otro sonido que invadiera sus oídos, podría haber sido un asesino, o un pervertido buscando carne fresca de un adorable chico de 22 años. Sin embargo, Jeon no se había dado cuenta de que todos esos pensamientos estaban siendo aullados descaradamente mientras su amor eterno y el único culpable de su embriaguez lo mantenía bajo lo que, si las circunstancias fueran diferentes, sería una de las escenas más románticas que pudiera imaginar.