El repartidor de amor

Tapa .2

El trabajo de Yoongi se hacia más pesado cada vez, esto de forma literal, la espalda le dolía a más no poder. 

¿Acaso transportaba piedras?, el pelimenta ya estaba sintiendo las secuelas del hambre y cansancio. 

Esas pesadas cajas que cargaba no eran nada de ayuda, el piso encerado tampoco lo era y lo lujoso que se veia la casa lo intimidaba un poco, no se podía permitir cometer un error en esa entrada o estaría en problemas

— No creo poder un segundo más – dijo antes de perde el equilibrio. 

— ¡No puede ser! – dijo un castaño bastante asustado por las manchas rojas en el suelo. 

— ¡Qué susto me has dado! – dijo el castaño ayudando a Yoongi a levantarse. 

— Lo siento mucho Señor Kim – dijo Yoongi haciendo muchas reverencias en modo de disculpa. 

— Lo que importa es que estés bien. Por favor llámame Taehyung...