Taehyung se llamaba la rosa, siendo de un color púrpura profundo y a la ves brillante e hipnotizante.

Las demás flores le tenían una envidia inimaginable. Ya que esta sea mantenido fuerte, linda y fresca con el pasar de los años. No poseía ni un solo pétalo marchito como las demás que tenían varios, ni un solo insecto se atrevía a tocarla ya que temían lastimarla.
Su color simplemente exótico y llamativo, atraía mucho más la atención que los simples que ellas portaban.
Pero no todo es color púrpura para Taehyung, ya que al ser tan envidiada, también era despreciada por sus compañeras de tierra, que al sentirse amenazadas con su belleza, preferían ignorarla.
Esta al no tener compañia, además de los humanos que visitaban el prado cada primavera, se sentía sola. En ocasiones simplemente maldecia su belleza, por hacerla tan diferente a las demás.
