¿Asqueroso? ¿Dee, tú?Kitty miró el cinturón, disgustada por la idea de cambiar los títulos según el rango. Dee insistió en el punto una vez más.
Uh. Ya estoy harta de ser mandona. Así que estoy pensando en ir sola. Aunque... Bunny... vuelva.
Sí. Entiendo cómo te sientes. ¿Pero qué hay de tu seguridad? ¿Y cuando peleas con varias personas?
Dee se estremeció por un momento ante las palabras de Kitty, pero luego replicó nuevamente.
Si lo piensas bien, las palabras de Kitty quizá no sean descabelladas.
...no importa. Salvaré mi vida. No te incumbe, ¿verdad?
Kitty sabía que decir más no funcionaría y caminó hacia el auto.
Sí. Vuelve si cambias de opinión. Esta vez conocí a un buen cliente. ¿Qué? ¿Será Bunny? Piénsalo bien.
No te vayas.
Era cierto que le tentaba la idea de Bernie. Sin embargo, Dee se negó a reclutar a Kitty hasta el final. No podía vivir de Bernie para siempre, ¿verdad? Decidió seguir siendo un gánster más.
Dee no pudo ocultar su sorpresa cuando Kitty se fue. Kitty solo había intentado reclutar a unas pocas personas en sus veinte años de vida. Podía contarlas con los dedos de la mano.
Me recuperé y volví a vivir la vida de un rapero y un matón.
