Día del showcase.
La sala de espera estaba más silenciosa de lo normal.
Los miembros, ya maquillados, se concentraban en los últimos preparativos, algunos poniéndose los auriculares y otros volviendo a revisar los videos de la coreografía.
Jungkook, sentado en el sofá de una esquina, miraba en silencio las manos apoyadas sobre sus rodillas.
La costumbre de que se le enfriaran las puntas de los dedos cada vez que estaba nervioso no había cambiado desde antes del debut.
"Otra vez tienes las manos frías."
Con una voz familiar, le pusieron en la mano una lata de café caliente.
"Bebe."
"¿Y tú, hyung?"
"Yo estoy bien."
Jungkook agarró la lata en silencio.
Sentir el calor a través de la punta de los dedos hacía que la tensión se le fuera soltando poco a poco.
"¿Estás nervioso?"
"...Un poco."
"Lo vas a hacer bien."
"¿Y tú cómo lo sabes?"
Se oyó una pequeña risa.

"Llevamos mucho tiempo viéndonos."
Había sido una frase breve, pero por alguna razón lo tranquilizó.
"¡En 10 minutos empezamos el ensayo general!"
Con el grito del personal, la sala de espera se agitó enseguida.
Los miembros fueron saliendo uno a uno al pasillo.
Taehyung, que iba delante, de repente se detuvo.
Cuando Jungkook, que venía detrás, se acercó, le acomodó en silencio el cuello de la chaqueta.
"Está torcido."
"Ah…."
Sus miradas se cruzaron por un instante.
Una distancia más corta de lo esperado.
Entonces, al final del pasillo, otro miembro les hizo señas con la mano.
"¡Eh, apúrense!"
Los dos retrocedieron un paso al mismo tiempo.
Luego siguieron andando como si no hubiera pasado nada.
El ensayo general terminó sin problemas.
El momento de bajar del escenario.
Taehyung levantó el pulgar con naturalidad.
'Estuvo bien.'
No había palabras, pero Jungkook entendió lo que quería decir.
Jungkook también respondió levantando levemente el pulgar.
Un instante fugaz.
Nadie se dio cuenta, pero ellos dos sí lo sabían.
Una hora hasta que empezara la actuación.

El móvil de Jungkook, mientras retocaban su maquillaje, vibró brevemente.
Azotea.
Un mensaje de una sola línea.
Después de mirar alrededor, se dirigió en silencio hacia la escalera de emergencia.
En el momento en que abrió la puerta de la azotea, una brisa fresca le rozó el rostro.
Taehyung, que estaba apoyado en la barandilla, se volvió despacio.
"Ya llegaste."
"¿Qué pasa?"
Se hizo un breve silencio.
Solo las luces de la ciudad iluminaban el espacio entre los dos.
"...Cuando esto termine hoy, creo que volveré a estar ocupado."
Jungkook se puso a su lado en silencio.
Miraban el mismo paisaje, pero perdidos en pensamientos distintos.
Tras un buen rato, salió una voz baja.
"Últimamente no paro de pensarlo."
"..."
"¿Podremos seguir escondiéndolo así?"
Jungkook soltó el aire despacio.
"Hay que esconderlo."
"¿Por qué?"
"...Porque estamos en el mismo equipo."
Era algo obvio.
Y por eso dolía más.
Durante un momento, solo el viento pasó rozando.
"A veces me frustra."
"...A mí también."
La respuesta fue breve, pero llevaba el mismo sentimiento dentro.
Taehyung, que había permanecido un rato en silencio, tendió la mano con cuidado.
"Solo 10 segundos."
Jungkook miró esa mano en silencio.
La duda no duró mucho.
Poco a poco, las puntas de sus dedos se tocaron.
En el momento en que se transmitió el calor, ninguno de los dos pudo decir nada.
Simplemente se quedaron sintiendo el aire nocturno, con las manos bien apretadas entre sí.
Desde lejos, se oía débilmente el sonido del ensayo en el recinto.
"Ya está."
Las manos se separaron despacio.
Aunque quedó un poco de pena, ninguno lo demostró.
"Vamos."
"Sí."
Desde el momento en que salieron de la azotea, los dos volvieron a ser miembros como siempre.
Bromeaban, se reían y saludaban al personal.
Pero esos 10 segundos que habían compartido en la azotea vacía, hacía un momento, quedaron como un secreto solo de ellos dos.
Ese breve instante les estaba dando el valor para subir al escenario.
