Luna

#3

Septiembre

Pasaron los días, ha pasado mucho tiempo. Tu hermano trajo tus cosas a casa, días después llegaste sin previo aviso. Me viste con disgusto porque había tomado demasiado. No soportaba la idea de que ya no sería tu amor.
Te miré y pude ver a la niña que sus padres querían que fueras, esa no eras tú, mi luna, no eras tú.
Caminaste por el lugar y te detuviste en una nota enmarcada con promesas. Sé que las leíste y solo reíste a medias. ¿Te reíste de las promesas que escribimos nosotros mismos? Te miré a los ojos y no vi ese brillo que tenías.
Tenías una taza blanca y dijiste que allí preparaste tu café con crema y un poco de hielo, pero que no recordabas cómo hacerlo porque yo te preparé esa bebida. Mis esperanzas estaban por las nubes y sabía que lucharía por ti.