Para ser honesto, no es nada fácil ser cantante y actor al mismo tiempo. Como profesión, actuar te exige sumergirte lo mejor posible en la sensibilidad y la emoción, y eso requiere el lujo de pensar y dedicar tiempo. Creo que si el tiempo escasea al intentar equilibrar ambas carreras, a veces me quedo corto en un aspecto; así que si no logro entregarme como actor al espectador, entiendo por qué se comenta "es porque es un ídolo". Y es cierto que soy un cantante convertido en actor. Sigo siendo cantante, así que, naturalmente, ese sesgo podría seguirme.
Pero no quiero dejarme influenciar por ese juicio. Quiero darlo todo desde mi perspectiva y hacerles justicia a ambas partes. No creo que pueda hacer nada más que no dejar que los comentarios me afecten y hacer lo mejor que pueda en silencio. Y mientras tanto, agradecer que incluso los comentarios crueles demuestren interés en mi actuación.
Cada vez que empiezo un nuevo proyecto, lo considero un nuevo comienzo. Sigo teniendo deficiencias como actor en muchos aspectos, y tengo que experimentar y estudiar más. Por eso creo que dar lo mejor de mí es tan importante. Creo que si sigo intentándolo, los prejuicios y sesgos desaparecerán por sí solos.
