Todo en aquel lugar era tan elegante, los azulejos blancos destacaban en la pista de baile, todas las parejas bailando en la pista de baile.
Aquella chica de cabello con un color muy poco común destaca entre todas las jóvenes, su cabello color gris destaca con su vestido color negro y zapatillas del mismo color, se encontraba sentada, su cara mostraba lo aburrida que estaba en aquel lugar; un chico de cabello negro se acerca con ella para invitarla a bailar pero ella niega de manera amable.
La mirada de la chica se dirige hacia uno de los tantos chicos que se encuentran sentados, su apariencia era algo extraña, no parecía ser americano, sus ojos rasgados, su figura alta y atlética y sus varoniles rasgos marcados, pero su mirada con un destello inusual, algo que jamás había visto, algo que sin duda alguna la dejaba con la intriga.
Aquel chico se encontraba hablando con una persona mayor, que bien podría ser su abuelo, el chico le dio una sonrisa al señor quien solo asintió, segundos después el chico se levanto de las silla y camino hasta las grandes puertas que daban a la salida.
La chica del elegante vestido negro se levanto, sus tacones resonando con cada paso que daba, camino por donde aquel chico se había ido, asomo la cabeza por las grandes puertas de maderas y vio la espalda del chico, el llevaba un elegante traje gris, su cabello bien peinado.
Camino detrás del chico deteniéndose cada que una persona se paraba para saludarle, cuando por fin logro salir con éxito de aquella plática que parecía eterna corrió por donde vio al chico irse, dio vuelta por la derecha tratando que nadie la viera, fallando den le intento, pues el chico al que había estado persiguiendo se encontraba ahí frente a ella sonriendo.
-Hola, ¿Me buscabas?- la voz de aquel chico era tan grave que hizo que la piel de la curiosa chica se erizara.
